• curso-de-acuarela-flash-tradicional
  • tintas-de-tatuaje
  • los-tatuajes-mas-odiados

Author Archives: admin

La máquina de tatuar

Historia de la Máquina de Tatuar

Las máquinas de tatuaje tienen un pasado complicado, remontándose a 1800. se atribuye la creación de la primera máquina de tatuar al reconocido inventor Thomas Alba Edison, si bien su invención no era puramente para el tatuaje, sino que era una herramienta para facilitar el trabajo a oficinistas (mecanizando procesos). El inventor americano desarrolló el primer prototipo de máquina de tatuar rotativa. Su invención se remonta a 1876.

Fue el tatuador e inventor Samuel O’Reilly quien modificó el diseño de Edison para crear la primera máquina de tatuaje eléctrica que patentó en 1891.
Entonces nos podemos hacer la siguiente pregunta: ¿Quién inventó la primera máquina de tatuar?¿Fue Thomas Edison o quizás O’Reilly?

'Automatic Printing' de Thomas Alba Edison
‘Automatic Printing’ de Thomas Alba Edison

 

La evolución de la máquina de tatuaje

Las máquinas modernas han recorrido un largo camino desde los primeros diseños. Como exponía anteriormente, la primera máquina de tatuar se adaptó a partir del prototipo de máquina de tatuar rotativa de Edison, simulando la estética de un bolígrafo. Aunque era una máquina de tatuar revolucionaria, también era pesada y engorrosa de usar. Todo comenzó con un motor eléctrico fijado en la parte superior de un tubo con una aguja de acero, una máquina de tatuar rotativa, que se transformó en un modelo más eficiente después de que se añadieran dos bobinas electromagnéticas, resortes y barras de contacto.

Años más tarde, este diseño fue mejorado por Charles Wagner quién creó un modelo de máquina de tatuar que incluía bobinas gemelas colocadas una al lado de la otra.

 

La máquina de tatuar moderna

La primer máquina de tatuaje moderna, tal y como se conocen ahora, se fabricó en 1920, cuando Percy Waters diseñó y fabricó 14 estilos diferentes para el chasis que todavía se utilizan hoy en día. Se produjo otro desarrollo importante en 1979 cuando Carol Nightingale introdujo una máquina de tatuaje ajustable, por primera vez la fuerza y velocidad de la máquina de tatuar podía ajustarse a demanda del tatuador. Aunque esta máquina nunca fue un éxito, es cierto que estableció unos estándares específicos y demostró diferentes posibilidades en términos de diseño y configuraciones. Además otros tatuadores de la época empezaron a diseñar sus propios chasis de máquinas de tatuar, y cuyos estándares todavía se utilizan en máquinas para tatuar de bobinas.

 

La máquina para tatuar de bobinas

Cuando uno piensa en tatuaje, y máquinas de tatuar, siempre piensa en el ruido que éstas máquinas provocan al funcionar. Quizás es la seña más característica de este tipo de máquinas de tatuaje para aquella gente externa al mundo del tatuaje.
Este tipo de mecanismo en máquinas para tatuar, se podría considerar el precursor del tatuaje profesional, si bien las primeras creaciones fueron máquinas de tatuar rotativas, su adaptación al gran público llegó una vez se instalaron las bobinas electromagnéticas, y se pudo refinar el diseño y morfología de cada máquina de tatuar.

Las máquinas para tatuar de bobinas es la máquina clásica de tatuaje, por eso los artistas más tradicionales siguen utilizando esta clase de máquinas de tatuar y son reacios al cambio evolutivo a la máquina de tatuar rotativa o máquinas para tatuar con cartuchos, que veremos más adelante.

Como su nombre indica, el corazón de estas máquinas para tatuar de bobinas, son las bobinas en sí mismas, a continuación podemos ver un esquema de máquinas para tatuar clásica de bobinas:

Esquema máquina para tatuar de bobinas

 

Funcionamiento de una máquinas para tatuar de bobinas

Las máquinas para tatuajes de bobinas se basan en el principio de la atracción, ya que las bobinas electromagnéticas, atraen el martillo y este crea un movimiento alternativo (arriba-abajo) que acciona la aguja para penetrar en la piel. Para que este funcionamiento sea correcto, y además poder regular la intensidad y dureza del golpeo, se incorporan unos flejes metálicos que hacen un efecto de muelle sobre el martillo.

Este tipo de máquinas de tatuar cuenta con la virtud (o defecto) del peso, que proporciona una mayor estabilidad y compensación en el agarre, lo que nos permite un pulso firme a la hora de trabajar, pero como desventaja más importante, este tipo de máquina para tatuar requieren de un calibrado o configuración dependiendo de la finalidad que vayamos a darle a nuestra máquina, en el siguiente se puede encontrar cómo calibrar y porqué: Calibrar máquinas para tatuar  

 

Comprar máquina para tatuar de bobinas

Dentro del mercado del tatuajes, a través de las numerosas distribuidoras de material de tatuaje, podemos encontrar máquinas para tatuar de bobinas de diferentes estilos, pesos y colores. Principalmente, una buena máquina para tatuar de bobinas es aquella que nos proporciona un peso compensado como hemos expuesto antes, es por ello que las máquinas de tatuar profesionales suelen estar fabricadas de hierro, acero, cobre y aleaciones pesadas, mientras que las máquinas de tatuar semiprofesionales están construidas en aluminio.

 

La máquina para tatuar rotativa

Las máquinas para tatuar rotativas están basadas en los primeros inventos de máquinas de tatuaje, y debido a la simplicidad de su montaje y posibilidades de trabajo dentro del tatuaje, han cobrado cierta repercusión, desplazando a las máquinas para tatuar de bobinas a un segundo plano dentro del equipamiento de máquinas de tatuaje de cada artista.

Este tipo de máquinas de tatuar son muy aceptadas ya que reducen el ruido que hacen al trabajar, son muy ligeras lo que permiten unas grandes sesiones de tatuaje, su facilidad para el mantenimiento y su manejabilidad, podemos trabajar líneas, sombras y colores con una sóla máquina, simplemente regulando la altura del golpeo de la aguja.

 

Funcionamiento de una máquina de tatuar rotativa

Las máquinas de tatuar rotativas cuentan con un chasis, principalmente de aluminio, en el cual se introduce un motor eléctrico, que impulsado por la corriente eléctrica a través del clipcord o RCA, mueve una biela descentrada, que con un movimiento de manivela acciona la aguja para tatuar penetrando en la piel.

Dentro del mundo de las máquinas para tatuar rotativas podemos encontrar tres tipos de mecanismos:

 

Máquina de tatuar rotativa de martillo (armature bar)

El motor eléctrico mueve una biela, que unida a un martillo como en las máquinas para tatuaje de bobinas, ejerce el movimiento alternativo de arriba-abajo. Son algo más ruidosas que el estándar de máquina de tatuar rotativa, ya que su funcionamiento no se basa directamente en el motor eléctrico, pero es fácil de ajustar su golpeo debido a la posibilidad de modificar la altura de golpeo de la aguja.

Máquina para tatuar rotativa Armature Bar
Máquina para tatuar rotativa Armature Bar

 

Máquina de tatuar rotativa lineal

El motor eléctrico está conectado a una barra lineal deslizante que a través de un surco ejerce un movimiento de arriba-abajo impulsado la aguja hacia la piel. La mayoría de estas máquinas para tatuar cuenta con un agarre plástico tipo clic para la aguja, evitando el uso de gomas auxiliares. Además cuentan con una facilidad para cambiar la altura de golpeo y por tanto la finalidad de este tipo de máquinas para tatuar es ilimitada, pudiendo trabajar líneas, sombras y colores con facilidad. Por contra, son difíciles de mantener en caso de que tengamos que realizar algún tipo de reparación.

Máquina para tatuar rotativa Lineal
Máquina para tatuar rotativa Lineal

 

Máquina de tatuar rotativa Direct-Drive

Como su nombre indica, el motor eléctrico conecta directamente con un rodamiento descentralizado donde se conecta la aguja. No hay intermediarios y por tanto el golpeo es directo desde el motor. Su mantenimiento es mínimo y su movimiento es casi silencioso. En su defecto, las posibilidades de ajuste de golpeo son más limitadas.

Máquina para tatuar rotativa Direct Drive
Máquina para tatuar rotativa Direct Drive

 

Máquina de tatuar rotativa para cartuchos

La última evolución en máquinas para tatuajes rotativas, son las que utilizan un mecanismo de cartuchos. Los cartuchos sustituyen a las agujas convencionales, pudiendo cambiar de tamaño de aguja con un simple giro del cartucho. El uso de esta clase de cartuchos está especialmente diseñado para las máquinas de tatuar tipo Pen, que veremos a continuación, pero también está extendido dentro del mundo de las máquinas para tatuar rotativas.

La diferencia de esas máquinas rotativas de tatuaje para cartuchos con las máquinas de tatuaje rotativas clásicas es que, las utilizadas con cartuchos, cuentan con una varilla que acciona el cartucho conectada directamente a la biela del motor eléctrico. Al evitar la utilización de agujas para tatuar convencionales, evitamos el rozamiento de éstas con el grip y conseguimos un movimiento aún más silencioso.

 

La máquina de tatuar tipo Pen

Buscando la comodidad y la facilidad en el manejo, recientemente se empezaron a comercializar las máquinas de tatuar tipo pen. Unas máquinas para tatuar con forma de bolígrafo, fácil manejo, una ligereza que permite grandes sesiones de tatuaje y una facilidad en la limpieza ya que reduce su mecanismo a los cartuchos, evitando incluso la utilización de grips.

Máquina de Tatuar tipo Pen
Máquina de Tatuar tipo Pen

 

En el mercado podemos encontrar multitud de marcas comercializando sus máquinas para tatuar tipo pen pero, si tuviéramos que destacar una, sería las máquinas de Cheyenne, quienes revolucionaron el mercado del tatuaje e introdujeron una gran gama de máquinas para tatuar tipo pen.

 

Otras máquinas para tatuar

Durante los años de evolución constante en materia de tatuaje, y más específicamente dentro de la construcción de máquinas para tatuar, han surgido ideas que por falta de publicidad, difícil manejo, precios demasiado elevados y otros factores comerciales y técnicos, no han seguido para adelante. El caso más sonado es el de las máquinas para tatuar neumáticas, que utilizaban un pequeño compresor para accionar la máquina de tatuar.